Pues... curiosa y vergonzosa historia.
Salía de fisioterapia con mi música a todo volumen en los auriculares cuando, en el andén de metro, aparecen dos chicas (una MUY gorda) y un colega suyo hablando de "sus cosas". Y una de ellas, precisamente la recia, se me quedó mirando, se acercó sonriendo (en estas que yo pensaba que nos conocíamos de algo porque si no, ¿a Santo de qué?) y bebiendo su fanta de turno. Me quito los auriculares, me dice "hola" y le pregunto: "hola, ¿nos conocemos?".
Todo "medio normal", ¿no?. Pues va la tía y se atraganta o yo qué sé y me escupe toda la fanta encima, cara, corbata, chaqueta del traje, camisa, ... ¡¡me escupe!!. Encima, tiene los cojones de decirme que no esperaba que fuera a saludarla, como si fuera excusa para escupirme su fanta delante de todo el andén y posterior escenita dentro del vagón con su risa floja de gooooorda oyéndose y captando curiosos para descojonarse de mi, claro. Me cago en...
Jodida hijadeputa...
14 de julio de 2011
26 de mayo de 2011
Comida de cerder
Esto es una locura. Y esto es solo el principio.

Lo que se adjunta es la cena para cuatro.
Pues eso, la primera cena de un finde de aúpa.
21 de mayo de 2011
Cena de cerder
Y esto es lo que siguió al post anterior: una pizza familiar por cabeza.
Y que a nadie se le ocurriera dejarse un trozo. O gorronearle otro a un compañero de hazaña.
Qué despropósito.
6 de marzo de 2011
A veces pienso
Que la vida es mucho más sencilla que como nos esforzamos en verla.
Y, sobre todo, que es mucho más fácil flotar sobre ella y dejarse llevar que intentar modificar nuestro camino constantemente para hacernos sentir más cómodos.
Y, sobre todo, que es mucho más fácil flotar sobre ella y dejarse llevar que intentar modificar nuestro camino constantemente para hacernos sentir más cómodos.
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